Oswaldo Osorio
Cuando se juntan un director doble ganador del Oscar y el actor de acción más exitoso de las últimas tres décadas, no para hacer otra película de Hollywood que replica una fórmula probada, sino para correr riesgos con una pieza atípica y estridente, se siente un regocijo que permite mantener la fe en el cine. Con un personaje que representa la mala conciencia del capitalismo, una inminente catástrofe mundial y un doble relato que dimensiona la historia, Iñárritu crea una obra potente e inteligente, que vocifera verdades sin sutilezas, y la pone al servicio actoral de Tom Cruise, quien sabe responder al desafío.


















