Oswaldo Osorio
A cien años de su producción, esta película es un preciado documento de la cinematografía colombiana, en especial porque, solo con otras dos (Bajo el cielo antioqueño y Garras de oro), sobrevivió todo su metraje completo (111 min). Sin embargo, es la que tal vez evidencia con mayor claridad las precariedades de la técnica y del lenguaje cinematográfico del país por aquel entonces. De manera que es una obra un tanto primitiva, pero también cargada de un agradable desenfado y entusiasmo, así como de una serie de señas que dan forma a los modos y condiciones de la sociedad de entonces y su contexto.


















